Los
deseos personales de sentirse más saludable, con mayor fortaleza o de prevenir
enfermedades; o estos mismos deseos
inducidos por los medios de comunicación o por personal de salud sin
escrúpulos, conduce a un consumo de vitaminas de manera irracional, sin
control, y puede realmente ser peligroso para el consumidor, independientemente
de la edad, sexo o condiciones de salud.
Los factores que aseguran un negocio seguro para farmacias,
tiendas o negocios de nutrición, son la temporada de bajas temperaturas,
cansancio, agotamiento y la falta de apetito. Estos hacen que las personas sean
propensas a ser influidas para consumir vitaminas y minerales sin control
alguno y sin tomar en cuenta los requerimientos de los mismos ni los riesgos de
tomarlos en exceso.
Está demostrado clínica y científicamente, que tomar dosis
excesivas de algunas vitaminas y minerales puede ser contraproducente para la
salud, pueden provocar toxicidad si se toman en exceso o si se combinan con
ciertos medicamentos.
Las vitaminas liposolubles A, E, D y K, como su nombre lo
indica, son solubles en las grasas, se pueden acumular en los depósitos grasos
del organismo, y provocar toxicidad.
La vitamina A y betacarotenos . Esta vitamina y su precursor a dosis
excesivas, pueden provocar efectos dañinos en los órganos que los metabolizan,
como son los huesos y los ojos. Dichos efectos son más comúnmente observados en
la población femenina, en personas fumadoras y su consumo descontrolado en
dosis altas (más de 3.300 microgramos/día) durante el embarazo, se puede
asociar a malformaciones fetales.
Vitamina E. Su
alto consumo es por su efecto antioxidante y fotoprotector
Vitamina D y calcio. Cuando se consumen dosis
altas por tiempo prolongado de vitamina D activa (colecalciferol), son
probables efectos secundarios por las concentraciones altas de calcio en
sangre, como son: alta presión arterial, calcificaciones renales, o pulmonares,
ateroesclerosis (endurecimiento de las arterias).
Vitamina B12 y folatos: Para que no sea
riesgoso el administrarlos como complemento dietético, se aconseja que sean
dosificados equilibradamente.
Es poco común ver personas con sobredosis de vitaminas del
complejo B. Debes de tener cautela de consumir suplementos
vitamínicos del complejo B en los siguientes casos: Personas que estén tratando
de concebir. Embarazadas y Madres lactantes. Personas con úlceras estomacales.
Cardiópatas. Hipertensos. Pacientes con enfermedades del hígado y vesícula
biliar, de diabetes, gota. Historia de alergias.
Prevención de hipervitaminosis :
Si tu alimentación es a base de alimentos naturales, es muy
difícil que presentes una ingesta excesiva de vitaminas; así que es básico
saber que las personas sanas con una dieta equilibrada, NO NECESITAN
suplementos vitamínicos.
Actualmente muchos alimentos se suplementan con vitaminas,
razón por la cual recomiendo consultar siempre la etiqueta, sobre todo si es
que estás consumiendo suplementos vitamínicos.
Dr. Leonardo S. Pérez Cabello.

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